martes, 20 de enero de 2015

Descubre tu GUION NATAL y cómo influye en tu vida

Durante un parto natural, la oxitocina, también conocida como “hormona del amor” hace que el útero se contraiga durante el parto y actúa en el cerebro de la madre preparándola para el primer encuentro con su hijo. Tras el trabajo de un parto natural, el cerebro del bebé y de la madre están impregnados de oxitocina y endorfinas. Al nacer, madre e hijo se miran fijamente, se descubren, se contemplan durante un buen rato, produciéndose así el flechazo, la impronta, el sello del vínculo más fuerte que tenemos los humanos. Lo que sucede en ese instante quedará grabado en el cerebro de ambos para siempre.
¿Qué sucede entonces cuando se están preparado para vivir esta experiencia y la madre está asustada en un quirófano? ¿Qué pasa cuando naces y mamá está dormida? ¿Cómo influye en tu vida haberte privado de ese maravilloso momento?
Este taller va dirigido a quienes repiten ciertos patrones en su vida y quieren averiguar si el origen está en su guión natal para así poder transformarlo.
A quienes sospechan que ciertos sentimientos, emociones, actitudes, les han acompañado desde su nacimiento y deseen sanarlos.
A quienes les cuesta sentir alegría, fuerza, entusiasmo y conexión con la vida.
A todos aquellas personas interesadas en mirarse con más amor y comprensión.

lunes, 15 de diciembre de 2014

El trabajo de Bruce Lipton contradice el determinismo genético, admitido comunmente

Bruce Lipton (investigador en biología celular) muestra en sus estudios que “la activación de los programas de los genes está controlada por el medio ambiente, más exactamente por la percepción que tiene el organismo de ese ambiente”.
“Las emociones maternas como el miedo, la cólera o, por el contrario, el amor o la esperanza influyen bioquímicamente y en la reescritura del código genético del niño intrauterino, con consecuencias evolutivas muy profundas en las generaciones futuras.”
Según Lipton los padres son verdaderos ingenieros genéticos: sus pensamientos, sentimientos y actos cambian los genes de sus hijos.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Mensaje de Babaji

Ama y sirve a toda la humanidad.

Ayuda a cada uno.

Vive en la alegría.

Sé amable.

Sé un motor de felicidad imparable.

Ve a Dios y al bien en cada rostro.

No hay ningún santo sin pasado.

No hay ningún pecador sin futuro.

Reza por cada alma.

Si no puedes rezar por alguna,

déjala que siga su camino.

Sé original.

Sé creativo.

Atrévete, atrévete y atrévete más todavía.

No imites.

Quédate en la tierra que te es propia.

No te apoyes sobre las huellas de los demás.

Piensa por ti mismo.

Toda la perfección y todas las virtudes de la Deidad

están escondidas dentro de ti. Revélalas.

El salvador está en tu interior. Revélalo.

Deja que su gracia te emancipe.

Deja que tu vida sea la de una rosa que, en el silencio,

habla el lenguaje del perfume…

                                          Haidakhan (India)

                                     13 de febrero de 1.984

 

domingo, 21 de abril de 2013

La Sabiduría del Chófer


Tras haber recibido el Premio Nobel de Física en 1.918, Max Planck hizo una gira por toda Alemania. Dondequiera que fuera invitado, pronunciaba la misma conferencia sobre la nueva mecánica cuántica. Con el tiempo, su chófer se sabía la conferencia de memoria. <<Profesor Planck, debe de resultarle aburrido dictar siempre la misma conferencia. Le sugiero ponerme yo e su lugar en Múnich y que usted se siente en la primera fila con mi gorra de chófer. Así ambos experimentaremos un pequeño cambio.>> A Planck le divirtió y estuvo de acuerdo, y así el chófer dio la larga conferencia sobre mecánica cuántica ante un público conocedor del tema. Tras un rato, un profesor de física se dirigió a él con una pregunta. El chófer respondió: <<Nunca me hubiera imaginado que en una ciudad tan avanzada como Múnich plantearían un pregunta tan sencilla. Le pediré a mi chofer que responda por mí.>>

Según Charlie Munger, uno de los inversores más conocidos del mundo, a quien debo la historia de Max Planck, hay dos formas de conocimiento. Por una parte, el conocimiento auténtico. Proviene de personas que han pagado su conocimiento con una gran cantidad de tiempo y trabajo intelectual. Por otra parte, el conocimiento del chófer. Quizá poseen una voz genial o un aspecto convincente, pero el mensaje que difunden es hueco. Despilfarran elocuentemente palabras sin fondo.  (Rolf Dobelli)